Croquetas Asturianas

Receta de croquetas asturianas cremosas de jamón ibérico: bechamel espesa y jugosa, fritura perfecta y ese contraste irresistible entre el exterior crujiente y el interior fundido. Incluye variantes con queso Cabrales, merluza y chorizo asturiano para que nunca te aburras.

⏱️ 65 min (+ reposo) · 🔥 Media · 👥 6 porciones (~30 croquetas) · 📊 180 kcal/croqueta

Las croquetas son una tapa imprescindible en cualquier bar o taberna asturiana que se precie. En Asturias, las croquetas alcanzan un nivel de excelencia que sorprende al visitante: cremosas, con ingredientes de primera calidad y elaboradas con mimo artesanal. La versión más popular es la de jamón ibérico, pero las croquetas de queso Cabrales son una especialidad regional que no encontrarás en ninguna otra parte de España. Cada taberna tiene su receta secreta y los asturianos son exigentes con sus croquetas: la bechamel debe ser cremosa (nunca aguada), el rebozado crujiente y el sabor del ingrediente principal debe percibirse claramente. Son el entrante perfecto para cualquier comida asturiana y el acompañamiento ideal de una buena jarra de sidra.

Ingredientes (Croquetas de Jamón)

  • 100 g de mantequilla (sin sal)
  • 80 g de harina de trigo
  • 700 ml de leche entera (caliente)
  • 150 g de jamón ibérico en taquitos muy pequeños
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 diente de ajo
  • 2 huevos para rebozar
  • Pan rallado fino (cantidad necesaria)
  • Aceite de oliva o girasol para freír
  • Sal, pimienta negra y nuez moscada

Elaboración Paso a Paso

  1. Preparar el sofrito: Pica la cebolla y el ajo en brunoise muy fino (cuanto más pequeño, mejor para que no se note en la textura final). Pochar en una sartén con un poco de aceite de oliva a fuego bajo durante 10-12 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén completamente blandos y translúcidos. No deben dorarse.
  2. Hacer el roux: En un cazo grande y amplio, funde la mantequilla a fuego medio. Cuando esté totalmente derretida y empiece a espumar, añade la harina de golpe y remueve con varillas durante 1-2 minutos. Este paso es fundamental: la harina debe cocinarse para eliminar el sabor crudo, pero sin que se dore. La mezcla debe quedar como una pasta arenosa de color amarillo claro.
  3. Añadir la leche: Incorpora la leche caliente poco a poco sin dejar de remover con las varillas. Es importante que la leche esté caliente para evitar grumos. Añade primero un tercio, remueve hasta que se integre, luego otro tercio, y finalmente el resto. Cocina removiendo constantemente durante 8-10 minutos hasta obtener una bechamel muy espesa que se despegue de las paredes del cazo al pasar la varilla.
  4. Añadir los ingredientes: Incorpora el sofrito de cebolla y ajo, el jamón ibérico picado, una pizca generosa de nuez moscada, sal (poca, porque el jamón ya aporta) y pimienta negra. Remueve vigorosamente durante 2 minutos más para que todos los sabores se integren. Prueba y ajusta de sal si es necesario.
  5. Enfriar la masa: Volca la masa en una fuente plana y amplia (tipo bandeja de horno). Extiéndela con una espátula hasta que tenga un grosor uniforme de 2-3 cm. Cubre inmediatamente con papel film tocando directamente la superficie de la masa (esto evita que se forme una costra). Deja enfriar a temperatura ambiente y luego métela en la nevera un mínimo de 4 horas, aunque lo ideal es dejarla toda la noche. La masa debe estar completamente fría y firme para poder manejarla.
  6. Formar las croquetas: Con la masa fría y firme, toma porciones con una cuchara o un boleador del tamaño de una nuez. Con las manos ligeramente enharinadas, dales forma ovalada (alargada y redondeada en los extremos). Si la masa se pega, enharina las manos más. Este paso es más fácil si haces las croquetas con las manos muy frías.
  7. Rebozar: Bate los huevos en un plato hondo. Pasa cada croqueta por huevo batido, dejando que escurra el exceso, y luego por pan rallado presionando firmemente con las manos para que el rebozado quede adherido y uniforme. Para un rebozado extra crujiente, repite la operación (doble rebozado).
  8. Freír: Calienta abundante aceite de oliva suave o girasol en una sartén honda o freidora a 180°C. Fríe las croquetas en tandas pequeñas (4-6 cada vez para no bajar la temperatura del aceite) durante 2-3 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas uniformemente. Escurre sobre papel absorbente y sirve inmediatamente mientras aún están calientes y crujientes.

Trucos para Unas Croquetas de 10

  • Bechamel muy espesa: La masa debe ser más densa de lo que parece necesario. Cuando la saques del cazo y la extiendas, debe mantener la forma sin extenderse por sí sola. Si queda líquida, las croquetas se abrirán al freír.
  • Enfriar bien: No te saltes el reposo en la nevera. Una masa fría se maneja mejor, mantiene la forma al rebozar y no se abre al freír. El reposo nocturno es ideal porque además los sabores se asientan.
  • Aceite caliente: El aceite debe estar a 180°C. Si está más frío, las croquetas absorben grasa y quedan blandas. Si está más caliente, se queman por fuera antes de calentarse por dentro.
  • No llenar la sartén: Fríe en tandas pequeñas. Demasiadas croquetas a la vez bajan la temperatura del aceite y el resultado es grasiento.
  • Servir al momento: Las croquetas son un plato del instante. Recién hechas son perfectas; pasados 10-15 minutos empiezan a perder crujiente.

Variantes Asturianas

  • Croquetas de Cabrales: Sustituye el jamón por 150 g de queso de Cabrales desmenuzado. Añádelo a la bechamel al final, fuera del fuego, y remueve hasta que se funda parcialmente. El resultado es una croqueta de sabor intenso, cremoso y con ese toque azul inconfundible.
  • Croquetas de merluza: Usa 200 g de merluza cocida y desmigada. Añade un poco de perejil fresco picado y unas gotas de limón. Son delicadas y sutiles, perfectas para los que prefieren sabores más suaves.
  • Croquetas de chorizo asturiano: Sustituye el jamón por chorizo asturiano picado finamente y ligeramente cocinado en la sartén para que suelte algo de grasa y sabor. Añade una pizca de pimentón dulce de la Vera.
  • Croquetas de cocido: Con garbanzos, carne de cocido, morcilla y chorizo. Es la forma tradicional de aprovechar las sobras del cocido asturiano, igual que se hace con el pote.

📅 Publicado: 14 de abril de 2026 · ✍️ Autor: Comer en Asturias · Ver más recetas asturianas