Información
- Cocina: Asturiana, Alta Cocina, Michelin
- Precio: $$$$
- Web: Sitio Oficial
Arriondas es la puerta de entrada a los Picos de Europa por el oriente, y eso ya dice mucho de este pequeño pueblo ribereño del concejo de Parres. Aquí se junta el río Sella con la carretera que sube hacia el mirador del Fito, y cada verano el pueblo se llena de canoas, mochilas y ese espíritu aventurero que define a quien viene a explorar la Asturias más verde y salvaje. Pero Arriondas no es solo punto de paso —es un destino gastronómico de primer nivel, y Casa Marcial es la razón principal.
Casa Marcial es el restaurante insignia de la familia Manzano, y no está exactamente en Arriondas: se levanta en la aldea de La Salgar, a unos tres kilómetros de la villa, en la misma casa centenaria donde nacieron y crecieron Nacho, Esther y Sandra Manzano. En noviembre de 2024 se convirtió en el primer restaurante asturiano en alcanzar las tres estrellas Michelin, un camino que empezó con la primera estrella en 1999 y la segunda en 2010. A ellas se suma la Estrella Verde que la guía le concedió en 2023 por su trabajo con producto de proximidad y su gestión de residuos.
Detrás de los fogones está Nacho Manzano, uno de los chefs más respetados de España, secundado por sus hermanas Esther —en cocina— y Sandra —en sala—. El nombre de la casa viene del bar-tienda que su padre, Marcial, instaló en el local donde antes su abuela Herminia tenía tienda y llagar; de ahí derivó la casa de comidas que abrió su madre, Olga, y que los hermanos convirtieron en restaurante en 1993. Cada plato cuenta una historia del paisaje asturiano: la montaña, el mar, los ríos, las huertas.
La carta es un reflejo de las estaciones asturianas. En primavera, guisantes lágrima con jamón ibérico y yema trufada. En verano, rodaballo salvaje con bilbaos de sidra y verduras de la huerta familiar. En otoño, setas silvestres con foie y reducción de Pedro Ximénez. En invierno, fabes con carabineros y un caldo que reconforta el alma.
El restaurante ocupa una casona tradicional asturiana reformada con gusto y elegancia. Los muros de piedra, las vigas de madera y los detalles rústicos conviven con una vajilla y una cristalería de primer nivel. El resultado es un ambiente cálido y sofisticado a la vez.
Más allá de las creaciones más vanguardistas, Nacho Manzano nunca olvida de dónde viene. La cocina de los Picos de Europa tiene una base contundente que se siente en platos como la carne gobernada —esa ternera asturiana estofada a fuego lento con tomate, pimiento y cebolla hasta que la carne se deshace— que en Casa Marcial se eleva con una técnica impecable pero sin perder el alma del plato original.
El pote asturiano de la casa es una versión sofisticada del plato humilde que alimenta a los asturianos desde hace siglos: berza, fabes, patatas y compango en un caldo que espesa lentamente al fuego. Aquí lo presentan con un toque de modernidad que respeta cada ingrediente. El cabrito asado al horno con patatas panaderas es otro plato que habla de la tradición ganadera de la zona, y que en temporada de Navidad y otoño es una joya.
Uno de los grandes aciertos de Casa Marcial es su apuesta por el producto local de proximidad, precisamente el trabajo que le valió la Estrella Verde Michelin: ingredientes de temporada, huerta propia y proveedores del entorno, con las lonjas del Cantábrico y los ganaderos de la zona como despensa habitual.
Los menús degustación —Nordeste "El Cachucho", Nordeste "El Fitu" y La Salgar, bautizados con nombres del paisaje que rodea la casa— se mueven entre los 165 y los 220 euros. El servicio es impecable, con un equipo que explica cada plato con pasión y conocimiento. La carta de sidras naturales es otra joya, con referencias de pequeños llagares artesanales que difícilmente encontrarás fuera de Asturias.
Casa Marcial está en la aldea de La Salgar, a unos tres kilómetros de Arriondas por la carretera que sube hacia Torre. Eso sí, reserva con antelación —especialmente en verano y fines de semana— porque las mesas vuelan.
Si vienes de ruta, la descenso del río Sella en canoas es una experiencia que combina de maravilla con la comida. La ruta clásica empieza en Arriondas y termina en Ribadesella, unos 15 kilómetros de río entre verdes praderas y montañas. Si terminas la ruta a mediodía, darte una ducha y llegar a Casa Marcial para un menú degustación es probablemente uno de los mejores planes que se te pueden ocurrir en Asturias. También es un punto de partida brutal para hacer ruta por los Picos de Europa: el mirador del Fito está a unos minutos en coche y las rutas del Cares y Bulnes quedan a menos de una hora.
Casa Marcial es la prueba viviente de que la cocina asturiana puede competir con las mejores del mundo sin renunciar a su identidad. Nacho Manzano ha demostrado que se puede hacer alta cocina desde una aldea de Parres, con los productos de la tierra y la memoria familiar, y que eso puede valer las tres estrellas Michelin. Que además el restaurante esté en un entorno tan espectacular como los Picos de Europa hace que la experiencia sea completa: gastronomía, paisaje y tradición en un mismo sitio.