Almejas a la Mariscada
Receta tradicional de almejas a la mariscada asturiana: almejas frescas cocinadas en una salsa de sofrito con vino blanco, fumet de pescado y perejil, un plato de marisco que condensa el sabor del Cantábrico en cada bocado.
⏱️ 35 min · 🔥 Fácil · 👥 4 porciones · 📊 220 kcal/porción
Las almejas a la mariscada son uno de los platos de marisco más populares de la cocina asturiana. Se preparan con almejas frescas que se cocinan en una salsa a base de sofrito de cebolla, ajo y tomate, deglazada con vino blanco y terminada con fumet de pescado. El resultado es un plato lleno de sabor marino, con una salsa irresistible para mojar pan. Es un plato que se prepara en pocos minutos y que encanta a todos, perfecto como entrante o como plato principal ligero.
Ingredientes
- 1 kg de almejas frescas (finas o japónicas)
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla mediana
- 1 tomate maduro rallado
- 100 ml de vino blanco seco
- 50 ml de fumet o caldo de pescado
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Perejil fresco picado (un buen puñado)
- Sal y pimienta negra recién molida
Elaboración Paso a Paso
- Purgar las almejas: Pon las almejas en un bol amplio con agua fría y un puñado generoso de sal gruesa. Déjalas durante 1-2 horas para que expulsen la arena. Cambia el agua a la mitad del proceso. Antes de cocinar, enjuágalas bajo el grifo y descarta las que estén rotas o no se cierran al tocarlas.
- Preparar el sofrito: Pica finamente el ajo y la cebolla. En una sartén amplia (idealmente de hierro o con fondo grueso), calienta el aceite de oliva a fuego medio y sofríe la cebolla durante 5 minutos hasta que esté transparente y ligeramente dorada.
- Añadir ajo y pimentón: Incorpora el ajo picado y cocina 1 minuto sin que llegue a dorarse. Añade el pimentón dulce, remueve rápidamente (3-4 segundos para que no se queme) e inmediatamente agrega el tomate rallado. Cocina el conjunto 5 minutos a fuego medio hasta que el tomate reduzca y espese.
- Deglasar con vino: Vierte el vino blanco y sube el fuego para que el alcohol se evapore. Deja reducir a la mitad, unos 3-4 minutos. Añade el fumet o caldo de pescado y cocina 2 minutos más. La salsa debe tener una consistencia ligeramente espesa pero líquida.
- Cocinar las almejas: Añade las almejas escurridas a la sartén. Sube el fuego al máximo, tapa la sartén y cocina 3-5 minutos. Remueve la sartén agarrándola por el mango de vez en cuando para que las almejas se distribuyan uniformemente. Las almejas están listas cuando todas se han abierto.
- Terminar y servir: Descarta las almejas que no se hayan abierto (son las que estaban muertas y no son aptas para consumo). Espolvorea con perejil fresco picado generosamente, rectifica de sal (las almejas ya aportan salinidad) y pimienta negra. Sirve inmediatamente en la propia sartén o en una fuente honda con toda la salsa.
Trucos para unas Almejas Perfectas
- Purga las almejas bien: Una buena purga es fundamental. Si quedan arenosas, arruinarán todo el plato. Un mínimo de 1 hora en agua con sal.
- No cocines en exceso: Las almejas se abren en pocos minutos. Si las cocinas demasiado tiempo, la carne se pone gomosa y pierde su textura tierna y jugosa.
- Descarta las cerradas: Las almejas que no se abren al cocinar deben desecharse siempre. No intentes abrirlas a la fuerza.
- Fuego alto al final: El último minuto de cocción debe ser a fuego alto para que la salsa se reduzca ligeramente y concentre el sabor.
- Pan para mojar: La salsa de las almejas a la mariscada es probablemente la mejor parte del plato. No escatimes en pan rustido.
- Sírvelas al instante: Las almejas se enfrían rápidamente y pierden calidad. Deben ir de la sartén a la mesa sin espera.
Variantes
- Con gambas o langostinos: Añade unos langostinos pelados al sofrito para dar más cuerpo al plato y convertirlo en una mariscada completa.
- Con picante: Añade una guindilla o una pizca de ñora al sofrito para una versión con toque picante.
- Con nata: Un chorrito de nata líquida al final da una cremosidad extra a la salsa.
- Al vapor sin salsa: Para una versión más ligera, cocina las almejas simplemente al vapor con ajo, vino y perejil sin sofrito.
Con Qué Acompañar
Las almejas a la mariscada se sirven con pan rustido (indispensable para mojar la salsa), pero también combinan bien con arroz blanco o patatas cocidas. Como maridaje, una sidra natural asturiana es perfecta: su acidez y efervescencia limpian el paladar entre bocado y bocado y realzan el sabor del marisco. Para una comida completa, combínalas con una cazuela de marisco como plato principal.