Pastel de cabracho y queso de cabra con salsa de piquillos

Pastel de cabracho y queso de cabra con salsa de piquillos

Receta Asturiana

Preparación

30 min

Cocción

40 min

Total

1h 10 min

Raciones

6 raciones

Calorías

280 kcal

"Suave y delicioso pastel de cabracho enriquecido con queso de cabra artesano. Un plato frío perfecto para compartir, servido con una fina crema de piquillos."

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El pastel de cabracho con queso de cabra es la versión más "untuosa" de este clásico asturiano. Mientras que la receta tradicional busca la pureza del pescado, aquí el queso de cabra aporta una grasa saludable y un punto de acidez que hace que el pastel sea mucho más meloso en el paladar. Servido con una salsa de piquillos limpia (solo pimiento y aceite), es un plato equilibrado, elegante y perfecto para servir como aperitivo en cualquier época del año.

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Preparación

  1. El Cabracho: Tras cocer y limpiar el pescado, lo dejamos en trozos medianos. No queremos una pasta, queremos encontrar la carne.
  2. La Mezcla: En un bol, batimos los huevos con la nata. Desmenuzamos el queso de cabra (puedes quitarle la corteza blanca para que la textura sea más fina). Mezclamos hasta que el queso esté bien repartido.
  3. Fusión: Unimos el pescado a la crema de huevos y queso.
  4. Baño María: Ponemos la mezcla en un molde alargado. Horneamos a 180ºC dentro de una bandeja con agua durante 40 minutos. La temperatura debe ser constante.
  5. Enfriado: Es el paso más difícil: esperar. El pastel debe estar totalmente frío para que el queso tome cuerpo y podamos cortarlo en lonchas perfectas.
  6. Salsa: Trituramos los piquillos con un hilo de aceite de oliva hasta que la salsa brille. Servimos por encima o al lado.

Truco de Maridaje

  • Un vino blanco de la variedad Godello, con su estructura y notas frutales, es el compañero perfecto para este pastel, ya que sostiene muy bien el sabor del queso de cabra sin tapar la finura del cabracho.

Preguntas Frecuentes

¿Puedo sustituir el cabracho por otro pescado?

Puedes usar otros pescados blancos como merluza, bacalao fresco o rape. El cabracho es ideal por su textura firme y sabor pronunciado, pero otros pescados funcionarán bien. Evita pescados demasiado delicados que se deshagan durante la cocción. La proporción debe ser la misma.

¿Se puede congelar el pastel de cabracho?

Sí, el pastel se congela muy bien. Una vez frío, envuélvelo en film y congélalo hasta 3 meses. Descongélalo en la nevera durante 24 horas antes de servir. La salsa de piquillos es mejor prepararla el mismo día de consumo para mantener su frescura.

¿Cómo saber si el pastel está listo en el horno?

El pastel está listo cuando al insertar un palillo en el centro, este sale limpio y la superficie está dorada y firme al tacto. El baño maría asegura una cocción uniforme sin que se seque. Deja reposar el pastel fuera del horno 15 minutos antes de enfriarlo en la nevera para que tome cuerpo.

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