Ubicación
Calle Rosario, 2 bajo
33201 Gijón
Información
- Cocina: Mariscos, Pescados, Cocina marinera
- Precio: $$-$$$
Calle Rosario, 2 bajo
33201 Gijón
Nota de la redacción (agosto 2026). Una versión anterior de esta ficha situaba El Veleru en el puerto de Luarca. Es un error: El Veleru está en Gijón, en el barrio de Cimadevilla. Hemos reescrito el contenido con la ubicación y los datos correctos.
El Veleru es una sidrería marisquería del barrio de Cimadevilla, el casco viejo de Gijón. Está en la calle Rosario, número 2, a muy pocos metros de la Plaza Mayor, ocupando un edificio histórico que data del siglo XVI. Abrió sus puertas el 1 de julio de 2020, de modo que es una casa joven en un barrio con siglos de tradición marinera a la espalda.
La propuesta se apoya en cuatro patas: pescados salvajes, mariscos, arroces y carnes maduradas. En un barrio que nació pegado al puerto pesquero, esa carta no es una pose: Cimadevilla es el sitio donde Gijón lleva comiendo pescado desde antes de que existiera el resto de la ciudad.
Entre los platos que más se repiten en las mesas están la sopa de marisco y el arroz Veleru, que se prepara con bugre —bogavante— y caviar de oricio, una combinación que concentra el sabor del Cantábrico en un plato de cuchara y tenedor a partes iguales. Los pescados del Cantábrico se sirven al horno o a la sal, dos preparaciones que no admiten trampa: o el producto es bueno, o se nota inmediatamente.
La carta tiene además una buena colección de clásicos asturianos de marisquería. El pastel de cabracho, el frito de pixín, los calamares afogaos, los mejillones a la marinera y el pulpo con helado de pimentón —un guiño moderno a la combinación de toda la vida de pulpo y pimentón— son de los que más suenan entre los habituales. También hay cachopo de ternera para quien prefiera tierra antes que mar.
El interior conserva el aire marinero del barrio, con vigas de madera vistas y un ambiente de sidrería concurrida más que de restaurante silencioso. Hay terraza, que en Cimadevilla es media vida: sentarse fuera con una botella de sidra escanciada mientras el barrio va y viene es un plan en sí mismo.
Conviene reservar, sobre todo los fines de semana y en verano, porque el local se llena. Y si vas en grupo, tienen menús cerrados para distintos tipos de celebración y presupuesto.
Comer en El Veleru encaja bien en una jornada por Cimadevilla. El barrio ocupa la península que separa la playa de San Lorenzo del puerto deportivo, y se recorre entero en un paseo: las calles estrechas que suben desde la Plaza Mayor, las terrazas de la plaza del Marqués, y arriba del todo el cerro de Santa Catalina, con el Elogio del Horizonte de Chillida asomado al Cantábrico.
La combinación es difícil de mejorar: una comida de pescado y sidra en el casco viejo y, después, subir al cerro a que te dé el viento del norte en la cara mientras miras el mar. Es la manera más gijonesa posible de pasar la tarde.