Información
- Cocina: Parrilla, Asturiana, Brasa
- Precio: €€
- Web: Sitio Oficial
Parrilla Muñó es una sidrería-parrilla gijonesa especializada en carnes y pescados a la brasa. Nació en 1982 en el barrio de El Coto, en la calle Feijóo, donde durante más de cuatro décadas fue el templo local de las costillas y los criollos. El local combina una estética cuidada con el ambiente rural y familiar de las casas de comidas tradicionales asturianas.
Aviso importante: en junio de 2026 la casa cerró su local histórico de la calle Feijóo (El Coto), que se puso a la venta, y concentró toda su actividad en su segundo restaurante, Muñó Poniente, en la avenida de José Manuel Palacio, 42. Los datos de contacto de esta ficha corresponden ya al local de Poniente.
La carta se apoya en la brasa y en producto de temporada. Entre las especialidades destacan:
Parrilla Muñó encaja bien para familias, grupos de amigos y comidas largas. Las porciones son generosas y la propuesta es contundente: quien busque cocina ligera o de autor, aquí no la va a encontrar. Es un sitio para ir con hambre y con ganas de brasa.
En Asturias, cuando alguien dice "vamos a una parrilla", se sobreentiende que se va a comer carne a la brasa, hecha con paciencia, sobre carbón o leña, con ese sabor ahumado que no consigue ninguna plancha eléctrica. La parrilla es una institución en la gastronomía regional, tan arraigada como la fabada o la sidra. Parrilla Muñó nace de esa tradición: aquí el tiempo de cocción lo marca el corte, ni un minuto más ni uno menos, y ese oficio se nota en cada bocado.
Asturias tiene una tradición ganadera de siglos, y su ternera es una de las más reconocidas de España. El chuletón de ternera asturiana es el plato al que viene buena parte de los clientes: un corte generoso, cocinado a la brasa hasta conseguir ese exterior tostado y un interior rosado y tierno. Se sirve con guarnición de patatas fritas y pimientos asados, que acompañan sin robar protagonismo. Las costillas a la brasa, con cocción lenta que hace que la carne se separe del hueso, son el otro clásico que nunca falla.
En una parrilla asturiana, el cachopo es casi obligatorio. El de Parrilla Muñó sigue la receta ortodoxa: dos filetes de ternera rellenos de jamón y queso Cabrales, empanados y fritos. Es un plato contundente, para ir con hambre, y que se acompaña mejor con una sidra bien escanciada que con cualquier otra bebida.
Si hay un maridaje que define Asturias, es el de la carne a la brasa con la sidra natural. La acidez de la sidra corta la grasa de la carne, limpia el paladar entre bocado y bocado y refresca como ninguna cerveza ni vino. En Parrilla Muñó lo saben, y la sidra natural está siempre disponible junto a una carta de vinos con tintos que también casan bien con las carnes.
El restaurante está en la avenida de José Manuel Palacio, 42, en el barrio de El Natahoyo, cerca de la playa de Poniente y del puerto deportivo. Es una zona con aparcamiento más cómodo que el centro y bien comunicada a pie desde el Muelle. Los fines de semana se llena rápido, así que reservar es buena idea.
Datos verificados en la web oficial del restaurante y en prensa local (El Comercio) en agosto de 2026.