Información
- Cocina: Mariscos, Pescados, Cocina marinera
- Precio: $$-$$$
- Web: Sitio Oficial
Ribadesella combina montaña y mar en un paisaje difícil de igualar, y la sidrería El Puerto lleva años sirviendo la parte marina de esa ecuación. Está en la calle Marqueses de Argüelles, la arteria que bordea la ría, donde se trasladó en 2016 tras reformar el local.
Lo que define la casa es el origen del producto: pescados y mariscos que se compran a diario en la rula de Ribadesella. Eso significa que la carta se mueve con las capturas y que lo que hay hoy puede no estar mañana, así que la regla de oro aquí es preguntar qué ha llegado esa mañana antes de decidir.
Junto al pescado y el marisco, la carta se completa con tapas, tostas caseras, ensaladas, arroces y postres caseros. Las mariscadas se sirven por encargo, tanto la completa como la media, así que si vas en grupo y quieres una conviene avisar con antelación al reservar.
Un apunte práctico importante: en El Puerto prefieren el pago en efectivo y no trabajan con tarjeta de crédito. Merece la pena tenerlo en cuenta antes de sentarse, sobre todo si vas en grupo. Para consultas y reservas atienden por teléfono y por WhatsApp.
La sidra, como corresponde a una sidrería asturiana, se escancia en mesa. Es el acompañamiento natural del marisco: la acidez de la manzana corta la intensidad del producto y limpia el paladar entre bocado y bocado.
Ribadesella es mucho más que su famoso Descenso del Sella. La cueva de Tito Bustillo, Patrimonio de la Humanidad y una de las joyas del arte rupestre europeo, está a pocos minutos. La playa de Santa Marina, con su arenal amplio y sus acantilados verdes, es una de las más conocidas de la costa asturiana. Y el paseo que bordea la ría permite hacerse una idea rápida de la doble vida del pueblo: puerto pesquero de un lado, villa veraniega del otro.
Ribadesella es parada casi obligatoria para quienes recorren la costa oriental de Asturias, ya sea camino de Llanes o de los Picos de Europa, y El Puerto encaja bien en esa ruta. En julio y agosto conviene reservar con tiempo.